Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAS) representan un problema de salubridad debido a que su propagación ocurre por la falta de condiciones de higiene en la preparación de los alimentos. Aunque algunas enfermedades solo provocan síntomas como diarreas, otras llegan a ser mortales por la dificultad que plantea conocer el microorganismo causante de la enfermedad. La acción de las bacterias lácticas en la producción de ácidos orgánicos, disminuyen la proliferación de bacterias patógenas, por ello, sus capacidades a nivel biotecnológico plantean compuestos que conservan los alimentos sin dañar las características organolépticas del producto.
Una empresa suiza llamada Biotta utiliza las bacterias lácticas para preservar sus bebidas por la acidez generada debido al ácido láctico ya su vez son aprovechadas para generar sabores y olores únicos. Lo anterior es un ejemplo de cómo su incorporación puede llevarse a cabo a gran escala sin sacrificar el producto final. .

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